Propiedades del Ajo

Si hay un ingrediente que no puede faltar en nuestras cocinas ese es el ajo. Está tan dentro de nuestra gastronomía que es impensable una dieta mediterránea sin ajos. Usamos el ajo en sofritos, guisos, para marinar…. En general, el ajo está presente en todas las cocinas regionales. Pero sin duda es mucho más que un condimento, el ajo es un alimento que tiene muchos beneficios para nuestra salud.

Valor nutritivo del ajo


El ajo es un alimento con un valor nutritivo muy poco calórico, aporta 119 kcal. por cada 100 gramos consumidos. Lógicamente es impensable consumir 100 gr de ajo de una sentada, ya que vamos a agregar sólo dos o tres dientes por receta.

Su aporte energético es aproximadamente de un 4 % de la cantidad diaria recomendada para un adulto de mediana edad.


Es un antibiótico natural


Debe quedar claro que el ajo nunca puede sustituir a los antibióticos de prescripción médica, simplemente es un aliado más que te ayudará con determinadas afecciones. El ajo ayuda a reducir las mucosas y descongestiona por lo que es el complemento ideal en procesos gripales y resfriados, nos ayudará a tratar problemas respiratorios y pulmonares. Además ayuda a combatir infecciones urinarias, los parásitos intestinales y las infecciones de oído.

El ajo y la digestión


A pesar de lo que pueda parecer, el ajo favorece en las digestiones pesadas, ya que, aumenta la secreción de jugos estomacales.

El ajo y el colesterol


Al ajo contiene Alicina, una sustancia beneficiosa para nuestro sistema cardiovascular, ayudando a reducir los niveles de colesterol LDL hasta en un 9 %, lo que comúnmente llamamos el colesterol malo.

La Fundación Española del Corazón ha publicado un artículo en su web Leer aquí donde explica la relación entre el ajo y la bajada del colesterol.

Cómo conservar el ajo

El ajo y la circulación


Otras de las propiedades del ajo a destacar es que es rico en vitamina B. La vitamina B es esencial en la reducción de los niveles de homocisteína, sustancia responsable del endurecimiento los vasos sanguíneos y la culpable de multitud de problemas circulatorios como trombosis o enfermedades coronarias.

Se debe tener cuidado con la ingesta de ajo tras procesos quirúrgicos o en pacientes con tratamientos anticoagulantes.


Ideas para introducir el ajo en nuestra alimentación

Normalmente encontramos el ajo en todos nuestros sofritos, aunque es ideal para usarlo en salsas, sopas y guisos. Hay que destacar que nuestra cocina es rica en recetas donde el ajo es el protagonista, podemos encontrar un sinfín de platos «al ajillo» desde carnes, pescados, mariscos, etc.

También es fácil de consumir crudo en platos como es salmorejo, el ajoblanco, gazpacho, en una ensalada de tomates aliñados o en una buena tostada de pan de pueblo con un poco de aceite virgen extra y un diente de ajo refregado…. se puede pedir más?.

Recetas sin lactosa fáciles

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